09 enero 2003

Crónica de una renuncia anunciada

A muchos no nos sorprendió la renuncia de Gonzalo Terceros Rojas a la Alcaldía de Cochabamba, debido a que parecía inminente su censura o renuncia anticipada.

Son innumerables los “asuntos” que fueron poniendo al descubierto la falta de conducción adecuada de la Honorable Municipalidad de Cochabamba. La historia de esta crónica puede comenzar en cualquier momento, pero para fines prácticos nos situaremos en junio del 2001 cuando los problemas comenzaron por la caída de árboles en las Av. Beijing y Juan de la Rosa; después fue el robo de las computadoras de la Contraloría que contenían información auditada; el descontrol total de los lenocinios y chicherias; los problemas con el transporte público asociado y libre; el relleno de K’ara K’ara; el pago de cuarenta mil dólares diarios para amortizar las deudas; el juicio contra ECM Ingeniería Prosertec, consorcio que administró el Servicio de Estacionamiento Cochabamba (SEC) durante cuatro años hasta el año 2000; el descontrol de los comerciantes en los mercados y en las calles de la ciudad; las denuncias de los malos manejos en la Unidad de Gestión Social; el intento de demolición de los frontones de la Escuela de Sargentos; el pago anticipado al Banco de Crédito por el inmueble de la plaza principal; los gastos de publicidad de más de doscientos mil dólares anuales; las denuncias de nepotismo; la baja ejecución físico-financiera (35%) del Programa Operativo Anual, debido, según se decía, a la falta de recursos originados por la crisis económica del país o por la pesada deuda que “heredo” su gestión y que no supo administrar correctamente; y otros asuntos menores.


Pero a diferencia del discurso de despedida, que atribuye su salida a una mezcla de “ambiciones personales y políticas” que amenazan con reeditar una crisis municipal como la del ‘92, creo que la crónica de los hechos muestra que en realidad Gonzalo Terceros Rojas perdió una batalla en un campo diferente, y fue la falta de capacidad de gestión ejecutiva que tuvo a lo largo de su paso por la conducción de la comuna cochabambina, así como su incapacidad de generar consensos al interior de su partido (NFR) que en realidad era su respaldo político a su cargo.

Lo que es cierto, es que Gobiernos Municipales como el de La Paz que también sufren de los mismos males (falta de recursos, abultada deuda, nepotismo, corrupción, etc.) y más aún, con un Concejo Municipal donde el partido del Alcalde no tiene mayoría, han sabido sortear mejor que el Alcalde Terceros su suerte y se sostienen previendo darle continuidad a una administración municipal, que para la mayoría de los burgomaestres del país ha resultado ser una trituradora de políticos.

Lamentablemente una vez más, el fantasma del voto “constructivo” de censura –del cual hablamos en Los Tiempos el 27 de diciembre pasado- atenta nuevamente contra el desarrollo del municipio con una visión de largo plazo, ocasionando inestabilidad en los gobiernos municipales, perdiendo como siempre los ciudadanos, en este caso, los cochabambinos.

Además, el excesivo paquete de ofertas electorales, genera expectativas que a la hora de la verdad no puedan ser cumplidas; sumado al desconocimiento del manejo de la administración pública de los ciudadanos electos y de las restricciones de recursos económicos y humanos que tienen las Alcaldías de todo el país, hacen de caja de resonancia y quienes a tiempo no saben o no pueden prever sus efectos, terminan siendo una crónica de una renuncia anunciada.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...