La verdadera discusión política de fondo –posiblemente la única- que nos ha planteado el Movimiento al Socialismo con la aprobación de la nueva Constitución es: vivir bien o vivir mejor; emulando a la famosa frase que inmortalizaría Shakespeare en su atormentado personaje Hamlet.
Y es posible que esta discusión esconda en el fondo, las diferentes concepciones sobre el objetivo de la toma del poder de la nación o del Estado. La administración del poder en la nación, busca preservar los usos y costumbres para garantizar la sobrevivencia de la identidad cultural independientemente de su localización geográfica de los que se dicen pertenecer a una nación. La administración del poder en el Estado, busca mejorar la calidad de vida de sus estantes y habitantes dentro de un territorio determinado, independientemente de sus diferentes nacionalidades.


